[ES] ¡Estudiantes, posición de atención!

[ES] ¡Estudiantes, posición de atención!

Matéria originalmente publicada em português na edição nº1422 do Jornal Notícia. Traduzida pela equipe do Programa Paraná Fala Espanhol (PFE).

Hay diversos estudios, sobre todo en Humanidades y Ciencias Sociales, acerca de la relación entre el uso político del deporte y los regímenes autoritarios o autocráticos. El proyecto de investigación Autoritarismo e hegemonia: revisitando a Educação Física idealizada pela ditadura militar, coordinado por Thiago Pelegrini, profesor del Departamento de Educación Física, muestra, a través del análisis de documentos relativos al período 1964-1985, lo que hay de actual en el “antiguo” programa de la dictadura, que arraigó y dejó legados en la formación pedagógica de los estudiantes del área. El proyecto es una derivación de su tesis doctoral, que también dio lugar a un posdoctorado sobre el mismo tema, actualmente en curso en la Universidade Estadual Paulista (Unesp), en Marília/SP.

El inicio del proyecto autoritario de la dictadura, implementado por presiones internas y externas que van desde el deseo de los militares y segmentos de la sociedad civil hasta imposiciones extranjeras, en particular de Estados Unidos – según señala el docente – tiene una relación intrínseca con el desarrollo de la enseñanza superior en Brasil.  Los cursos de graduación en todo el país son el resultado de un proyecto hegemónico e ideológico de construcción de la enseñanza superior durante la dictadura – al igual que los programas de postgrado, que solo se iniciaron en el mismo período de la llegada del régimen, explica. 

Profesor Thiago Pelegrini: Los primeros cursos sobre el tema en Brasil contaban con militares como docentes, lo que nunca fue una característica exclusiva ni de Brasil ni de la dictadura brasileña.

Por las buenas o por las malas

El Decreto-Ley 705/1969 fue uno de los principales hitos que consolidaron la influencia del deporte en las prácticas escolares. Pelegrini explica que hubo la institución de la Educación Física como práctica obligatoria para los cursos de pregrado y también en el nivel básico, instituida en todos los años. “Hay, como en otros momentos y lugares históricos, una relación muy estrecha entre el deporte y la disciplina, el mantenimiento del orden y el control de los cuerpos”, señala el investigador.

La estructura de los primeros cursos de Educación Física en Brasil (técnica, en el nivel secundario, no de pregrado), señala, fue diseñada hace 50 años para cubrir a todos los estudiantes, que en muchos casos tenían que hacer actividades curriculares en las canchas, pistas y piscinas. En este sentido, hubo un gran impulso para pensar la práctica de la Educación Física en las escuelas y universidades como una práctica de “rendimiento”, destinada a formar equipos deportivos y verdaderos talentos y orientar el papel del profesor como “entrenador”. Los primeros cursos sobre el tema en Brasil contaban con militares como docentes, lo que nunca fue una característica exclusiva ni de Brasil ni de la dictadura brasileña.

Educación Moral y Cívica

Un punto convergente entre la enseñanza de la Educación Física y la dictadura es su relación con la asignatura de Educación Moral y Cívica. Implantada por el Decreto Ley 869/1969, la asignatura fue durante muchos años la “cara” visible de la dictadura en los salones de clases de todo Brasil, pero lo que mucha gente no sabe es que fue creada para actuar en armonía con las clases de Educación Física. “Esta relación no fue casual ni fortuita. Para la dictadura, una complementaba a la otra”, aclara el investigador. En otras palabras, el proyecto educativo de la dictadura se preocupaba por la formación psíquica y física de los sujetos en el aula, velando por las “buenas costumbres y la moral cívica del sujeto, que debía ser rectilíneo y correcto”, añadió el profesor.

Además de su relación con otras asignaturas, la Educación Física (y la práctica del deporte) también debía, para el régimen, “salir” de los espacios escolares y ocupar otras esferas de la vida del alumno. La intención era fomentar las prácticas deportivas conjuntas, al tiempo que no había un estímulo hacia las actividades políticas colectivas. Así surgieron las atléticas, asociaciones universitarias que tienen como objetivo la integración entre los estudiantes a través de actividades deportivas, que junto a los centros académicos y directorios estudiantiles fueron perseguidos por todo el país. Una vez más, prevalecieron las costumbres y la cultura estadounidenses. Hoy en día, las atléticas atraen a muchos estudiantes, que participan en competencias, grupos de cánticos, visten uniformes y practican coreografías que dan lugar a un bello espectáculo para disfrute de sus compañeros en los juegos académicos. La figura de la cheerleader, por ejemplo, es una representación categórica de esta similitud.

¿De tal palo, tal astilla?

Toda la atención y los recursos que la Educación Física recibió en la dictadura todavía generan mucha nostalgia a los que trabajan en el área desde hace mucho tiempo. Pelegrini señala que, con el estímulo que el proyecto ideológico de la dictadura dio a las prácticas y a la enseñanza e investigación en Deporte y Salud, no es difícil encontrar quien tenga nostalgia por aquel momento histórico. “No en vano, fue en esa época cuando se construyeron los complejos deportivos de Educación Física, con grandes piscinas, canchas, pistas de atletismo incluso para competencias internacionales”, subraya.

Si el objetivo del proyecto era “sólo” estudiar la historia del área desde una perspectiva histórica, el presente ha proporcionado mucho material al investigador. El profesor asegura que, dadas las circunstancias, estos días ha vuelto sus estudios a la práctica. “Es muy sintomático ver hoy a la gente exaltando banderas verdes y amarillas de la dictadura. También es interesante observar esta nostalgia por el proyecto autoritario de la Educación Física, porque refuerza la figura del profesor/entrenador como impositor autoritario en la práctica de enseñanza y aprendizaje”, evidencia Pelegrini.

En este momento, uno de sus principales intereses es estudiar y comprender las “voces discrepantes” en ese proceso. Si hay muchos que están de acuerdo, también hay los que hacen justamente lo contrario. Hubo muchos profesores, según el investigador, que “maquillaban” sus clases de Educación Física al gusto de la dictadura, pero impartían contenidos progresistas con características democráticas. “Es como decía Michel de Certeau: el poder es estratégico, mientras que los débiles utilizan la táctica”, concluye.

Versão em espanhol: Gabriel Amancio de Oliveira. Revisão: Jefferson Januário dos Santos. Programa Paraná Fala Espanhol (PFE).

Matéria originalmente publicada em português na edição nº1422 do Jornal Notícia: Estudante… sentido!

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